viernes, 25 de mayo de 2018

Se mataría fumando droga. Testimonio de Fredy L.M.





La vivencia de Fredy comienza en Puerto Berrío, un pueblo de Colombia donde vivía una jovencita de 18 años, Eva M. Ella era una joven rebelde que cansada de la monótona vida del lugar decide viajar a la Ciudad de Medellín en busca de un mejor futuro y de un amor que llenase ese vacío y soledad que sentía en su vida.
Cargada de muchos sueños e ilusiones la joven parte a la gran ciudad, donde gracias a sus encantos es pretendida por Israel L., un hombre pudiente y gran empresario con quien se vincula sentimentalmente, sin advertir que era un hombre casado. Como fruto de esta relación Eva queda al poco tiempo en embarazo y todos sus ideales parecen venirse al piso cuando Israel al conocer su estado le propone abortar a su hijo. Ella muy triste por la actitud del padre y a la vez feliz por esta bendición que representaba este retoño en su solitaria vida, se niega a las pretensiones de su compañero y decide educar y sacar adelante a su hijo sin el apoyo y el amor del padre.
Desde el momento en que Eva toma la decisión de tener a su bebe el mundo parecía venírsele encima. Estaba sola, su compañero le había dado la espalda, sin dinero, sin trabajo y enfrentando en un total abandono y desprecio esta nueva etapa de Madre.
Un 21 de Diciembre de 1951 nació Fredy en Medellín en un hospital de caridad y enseguida El y su madre sintieron el rechazo de una sociedad que los señalaba, a ella como madre soltera y a Fredy como hijo natural. La única opción para Eva fue devolverse a su pueblo natal donde el único trabajo que consiguió fue en una casa de citas de su pueblo: “La casa de Raquel”.
Allí ambos llevaron una vida de muchas dificultades y privaciones materiales y afectivas. En este medio de prostitución creció Fredy con una rebeldía y resentimiento ante el rechazo por su condición. A medida que fue creciendo el niño, su madre fue consciente de que él no crecía en un ambiente adecuado; razón por la cual decidió dejar su oficio como damisela de la noche e iniciar sus clases de modistería, motivada por el Sacerdote y una maestra del pueblo.
Fue en una pequeña recamara rentada donde ejerció su nuevo oficio de modista que Eva confiará su hijo en sus oraciones a la Madre del cielo y le obsequió a su pequeño una imagen de la Santísima Virgen bajo la advocación de la Virgen del Carmen, la cual ubicaría por encima de la camita del menor.
Así transcurrió la vida para Fredy hasta la edad de doce años cuando sus aventuras en la calle lo iniciaron prontamente en los vicios del cigarrillo, la marihuana y la pornografía la cual destruyó su vida al dejar en el una enfermedad y una marcada fijación por el sexo.
Eva consiente de la situación de su hijo decide llevarlo a la ciudad de Medellín y presentarlo a su padre con la esperanza de sacarlo de este infierno y darle una mejor educación. La vida de Fredy en la ciudad dio entonces un giro de 180 grados; pasó de un día para otro de vivir en un pueblito al que ni siquiera había llegado la energía eléctrica a vivir en un prestigioso barrio de Medellín al lado de Amparo, una de las “amigas” de su padre de quien se gano pronto el cariño.
La ciudad trajo para Fredy nuevas experiencias y mayor posibilidad de dar rienda suelta a todas esas aventuras juveniles y también lo inducía a continuar su vida de vicios. Pero conoció a María Cecilia, la que hoy en día es su esposa: una niña de ciudad, educada, culta, bonita y proveniente de una muy importante familia con grandes valores cristianos.
Entre ellos surgió un amor muy bonito que por las andanzas de Fredy y la mala fama de su Padre no fue muy bien visto por la familia de la joven. Ambos decidieron continuar en secreto su romance y cuando los padres de la adolescente se dieron cuenta de su relación clandestina prefirieron sacarla de Medellín.
Fredy siente en su vida nuevamente el rechazo y un gran resentimiento que lo llevo a creer que consiguiendo dinero fácil, seria aceptado por los padres de su niñita.
Ante la tristeza de la pérdida de su querida novia Fredy continúo sus andanzas en medio del alcohol, la calle, el vicio y los negocios de su padre que le facilitaron la oportunidad para incursionar en el mundo del narcotráfico y el contrabando.
Unos años después la bella niña hecha ya una mujer volvió a Medellín y resurgió de nuevo la relación clandestina. Fredy ante el miedo de perderla de nuevo vio como única solución el tener un hijo con ella.
Se casaron cuando la joven salió en embarazo y pocos meses después nació Pablo, un lindo bebe que fue el orgullo de todos. Sin embargo, la vida que llevaba no le permitió ser un padre ejemplar para este niño ni un buen esposo para María Cecilia. A los ocho meses de nacido su hijo, Fredy cae por primera vez en la cárcel.
Fue una experiencia muy dura para María Cecilia y para el niño, quienes crecieron sin el apoyo paternal. Nuevamente a los 18 años de Pablo Fredy cae en la cárcel por extorsión, permanece allí por años rodeado por los perores delincuentes. Para su esposa y su hijo fue un golpe devastador y la circunstancia que creían los separaría definitivamente.
Durante su estadía en la cárcel Fredy había tomado la determinación de acabar con su vida. Decidió que Una vez estuviera fuera al igual que un conocido suyo se mataría fumando droga. Es puesto finalmente en libertad y sale decidido a ejecutar su plan suicida. Se encierra en una habitación de la casa que años atrás había regalado a su madre, sella fuertemente las puertas y ventanas y comienza a consumir y a sumergirse poco a poco en lo que el mismo llama un infierno rodeado por el vicio y la pornografía. Consumía licor, droga, y cigarrillos día y noche; esperando que la muerte llegara en cualquier momento.
Pasaron algunos meses y en sus pocos momentos de lucidez lo único que recuerda es la intensa oración de su madre quien rezaba día y noche el santo Rosario, para que su hijo no acabara con su vida en esa forma tan indigna y decidiera salir de la habitación y recuperarse.
Durante este tiempo cayó en un estado de indigencia total y llego incluso a perder varias piezas dentales. Una noche en el techo sintió un brillo y de esa luz salió una dulce voz. La santísima virgen le decía que abriera la puerta porque él no moriría en ese lugar. Fredy desconcertado trataba de adivinar de donde venia esa voz. Lo único que logro reconocer fue el cuadro de la Virgen del Carmen que su madre le había obsequiado años atrás. La Santísima Virgen le pidió que llamara a Eva y le dijera que en ese día de la Madre el regalo para ella era la conversión de su hijo.
Fredy sale de su encierro e inicia entonces un proceso de desintoxicación de su cuerpo y sanación de su alma en varias instituciones. Durante este periodo Fredy teme una recaída ante la tristeza por la pérdida de Eva, quien antes de morir le entrega un rosario presintiendo que seria la Santísima virgen la mediadora para alcanzar por la Misericordia del Señor su curación definitiva y la restauración de su vida y de su hogar.
Años después llega a la Comunidad católica de Laicos, Foyer de Charité en Colombia y con la ayuda espiritual del Padre Fernando Umaña comienza el milagro de su conversión definitiva. El Señor en su infinita misericordia restituye no solo la vida de Fredy, sino su hogar. Jesús sana los corazones de su esposa y de su hijo y ambos como matrimonio renovando su votos se entregan a la vida comunitaria de este ministerio donde actualmente comparten en diferentes retiros esta vivencia de infierno, pero tan bien la experiencia salvífica de su hogar por intercesión de la santísima Virgen María, bajo la gracia de la Infinita Misericordia de Dios. +Una bella lección sobre el amor, el perdón y la Misericordia.
http://fredylondono.vidaconsagrada.net/About-Us.php

miércoles, 23 de mayo de 2018

Jaime Luis Olguin - Descanso en Ti



Descanso en Ti - Jaime Olguin Letra, 
Musica y Arreglos: Jaime Olguin

Abrazo tu amor que no entiendo 
se que sanaré a su tiempo 
Bendito seas Señor, 
en tus brazos dormiré 

 descanso en Ti (x4) 
no entiendo el dolor en mi vida
 y menos ahora esta herida
 me duele, mi Dios, 
te lo ofrezco, 
en tu Cruz florecerá 
bendigo tu Nombre 
que es santo en Tí, 
que eres Padre, 
descanso
 y todo lo que necesito,
 mi Dios, me entregarás 
descanso en Ti...

lunes, 21 de mayo de 2018

Lo maravilloso


Siempre, cuando me despierto,
sonrío y pienso:
Hoy sucederá algo grande,
maravilloso, perfecto;
hoy se cumplirá sin duda
el más lindo de mis sueños...

Y luego... no pasa nada:
Yo trajino, salgo, entro...
-Sólo un día entre los días...
El mocito a su colegio;
el padre con sus afanes...
-Deberes, barullo, juegos;
costura, un libro, la radio;
una regañina, un beso;
bromas, parloteo; nada.-

Y, al cabo, cuando me acuesto,
después de besar al hijo,
con la cabeza en el pecho
de mi adorado, suspiro,
entre soñando y durmiendo:

Acaso es verdad... Acaso
lo maravilloso es esto.


Ángela Figuera Aymerich en Mujer de barro (1948)

sábado, 19 de mayo de 2018

La maternidad puede proteger frente al suicidio





Los resultados de un estudio vienen a confirmar una hipótesis planteada en 1897 por el sociólogo Emile Durkheim.

La maternidad ayuda a superar las depresiones que pueden conducir al suicidio ForumLibertas.com

Una hipótesis planteada hace más de 100 años viene a confirmarse ahora tras un estudio realizado por la Universidad Médica de Kaoshiung, en Taiwán, que se ha publicado en la revista 'Canadian Médical Association Journal': la maternidad parece proteger contra el suicidio.

El trabajo, que hizo un seguimiento a 1.292.462 mujeres en Taiwán a lo largo de 20 años, muestra que un mayor número de nacimientos se asocia con menores tasas de mortalidad por suicidio.

Los investigadores iniciaron el estudio con la intención de confirmar la hipótesis que el sociólogo Emile Durkheim elaboró en 1897, que señalaba que tener hijos protege a los progenitores frente al suicidio. 

A más hijos, menos suicidios

Los resultados del estudio de la Universidad de Kaoshiung mostraron un 39% de disminución en la mortalidad asociada al suicidio entre las mujeres que habían tenido dos hijos y un 60% de merma entre aquellas con tres o más hijos en comparación con las que sólo habían tenido uno. 

Las participantes fueron seguidas hasta diciembre de 2007 y dieron a luz entre enero de 1978 y diciembre de 1987.

Este estudio tiene una gran significación por el gran tamaño de la muestra y el número de muertes por suicidio (2.252) en el grupo, frente a al limitado número de estudios previos realizados en los países desarrollados con tamaños de muestra más pequeños. 

Cabe recordar que, en Taiwán, el suicidio es la octava causa de mortalidad entre hombres y la novena entre las mujeres y ha aumentado de forma constante desde 1999. 

La mayoría de países occidentales ha tenido tasas de suicidio estable o en disminución desde la década de los 90. La tasa de suicidio masculino-femenino suele ser superior al 3:1 en estos países, mientras que es de 2:1 en Taiwán por las altas tasas de suicidio en mujeres. En los países occidentales, las tasas de suicidio entre mujeres han disminuido mientras que entre los hombres han ascendido.

Según informa Europa Press, Chun-Yuh Yang, responsable del estudio, explica que “se descubrió una clara tendencia hacia las menores tasas de suicidio con el aumento del número de hijos tras controlar la edad en el primer nacimiento, estado civil, años de escolarización y lugar de parto”.

“Dado que las mujeres incluidas en el estudio eran jóvenes, la gran mayoría de muertes por suicidio se producen antes de la menopausia, y entre las más jóvenes como en todos los países, este descubrimiento es particularmente notable”, continúa el investigador.

El tener hijos podría proteger frente al suicidio porque los hijos podrían aumentar el sentimiento de la madre de autoestima. Los niños podrían también proporcionar apoyo emocional y material a la madre y aportarle un rol social positivo. Además, la maternidad podría aumentar las redes sociales y el apoyo social.